Partimos de un contenedor existente para transformar por completo la cantina de un colegio, tanto por dentro como por fuera.

En el interior buscamos crear un espacio mucho más cálido, luminoso y agradable, con un estilo natural y mediterráneo. Para ello elegimos materiales y tonos suaves que hacen que el espacio resulte mucho más acogedor, dejando atrás el aspecto industrial original del contenedor.

La parte exterior fue uno de los mayores retos de la reforma. Panelar toda la fachada sobre una estructura metálica existente requirió un trabajo muy preciso para corregir irregularidades, conseguir una buena alineación y resolver correctamente esquinas, huecos y encuentros. Cada detalle tuvo que estudiarse para lograr un acabado continuo, limpio y bien ejecutado.

El resultado es una cantina completamente renovada, más funcional y acogedora, con una imagen fresca y actual que encaja mucho mejor con el entorno del colegio.

Panelado exterior del contenedor

Y como siempre, os mostramos algunas imágenes del proceso de la obra.